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2/3/09

Superar las creencias limitantes


A menudo andamos por el mundo como autómatas, sin detenernos a reflexionar qué aspectos de nuestra vida están verdaderamente bajo nuestro control, y dejamos muchos de ellos bajo el mando de creencias que hemos adquirido desde muy temprano, casi sin darnos cuenta, y que condicionan, limitan nuestros horizontes y nuestras posibilidades.
Son esos pensamientos que nos invaden, tales como: "no puedo", "para mí no es" "no lo merezco... y tantos otros...


Haz conscientes estas creencias limitantes, es el primer paso para quitarles poder. Sé el responsable y el único autor de tu propia vida.


Sé que a veces puede resultar una tarea difícil, pues estas "intrusas" están enquistadas , y muchas veces se disfrazan de valores morales o éticos, o incluso toman la forma de argumentos "lógicos".
Trabaja en ello, busca ayuda si es necesario, pero no te quedes en la trampa, ten en cuenta que al final cada uno es quien cree que es y consigue lo que cree que merece conseguir.
Desde el punto de vista de la aerodinámica, el abejorro es incapaz de volar, pero como lo ignora, simplemente vuela, inconsciente de que su pesado cuerpo no está diseñado para el vuelo. ¿No sería fantástico ser como abejorros y que no nos afectasen lo que pensamos sobre nuestras limitaciones?

28/1/09

Felicidad

Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida será mejor después...

Después de terminar la carrera, después de conseguir trabajo, después de casarnos, después de tener un hijo, y entonces después de tener otro.

Luego nos sentimos frustrados porque nuestros hijos no son lo suficientemente grandes, y pensamos que seremos más felices cuando crezcan y dejen de ser niños, después nos desesperamos porque son adolescentes, difíciles de tratar.

Pensamos:seremos más felices cuando salgan de esa etapa.

Luego decidimos que nuestra vida será completa cuando a nuestro esposo o esposa le vaya mejor, cuando tengamos un mejor coche, cuando nos podamos ir de vacaciones, cuando consigamos el ascenso, cuando nos retiremos.

La verdad es queNO HAY MEJOR MOMENTO PARA SER FELIZ QUE AHORA MISMO.

Si no es ahora, ¿cuándo?La vida siempre estará llena de luegos, de retos. Es mejor admitirlo y decidir ser felices ahora de todas formas.No hay un luego, ni un camino para la felicidad, la felicidad es el camino y es AHORA.

Si no es ahora, ¿cuándo?La vida siempre estará llena de luegos, de retos. Es mejor admitirlo y decidir ser felices ahora de todas formas.No hay un luego, ni un camino para la felicidad, la felicidad es el camino y es AHORA.

Y atesóralo más, porque lo compartiste con alguien especial;tan especial que lo llevas en tu corazón y recuerda que:EL TIEMPO NO ESPERA POR NADIE.

Así que deja de esperar hasta que termines la universidad, hasta que te enamores, hasta que encuentres trabajo, hasta que te cases, hasta que tengas hijos, hasta que se vayan de casa, hasta que te divorcies, hasta que pierdas esos diez quilos....

....hasta el viernes por la noche o hasta el domingo por la mañana, hasta la primavera, el verano, el otoño o el invierno, o hasta que te mueras, para decidir que no hay mejor momento que justamente ESTE PARA SER FELIZ!!

LA FELICIDAD ES UN TRAYECTO, NO UN DESTINO.

TRABAJA COMO SI NO NECESITASES DINERO, AMA COMO SI NUNCA TE HUBIERAN HERIDO, Y BAILA COMO SI NADIE TE ESTUVIERA VIENDO.

30/12/08

Oración de la Gestalt

Yo soy Yo Tú eres Tú
Yo no estoy en este mundo para cumplir tus expectativas
Tú no estás en este mundo para cumplir las mías
Tú eres Tú Yo soy Yo
Si en algún momento o en algún punto nos encontramos Será maravilloso
Si no, no puede remediarse
Falto de amor a Mí mismoCuando en el intento de complacerte me traiciono
Falto de amor a Ti Cuando intento que seas como yo quiero
En vez de aceptarte como realmente eres
Tú eres Tú y Yo soy Yo.

De Fritz Perls

21/12/08

21 Maneras de Mantenerse en la Paz

de Byron Katie
Compilado por Mary Lynn Hendrix



Introducción

Las siguientes son unas sencillas, aunque poderosas prácticas que pueden ofrecerte nuevas maneras de ver tus circunstancias de vida y, al hacerlo, crean nuevas posibilidades para la auto-realización.

1. Inversión de los juicios

Practica el fijarte cuando juzgas o criticas a alguien o a algo. Por ejemplo, en la fila del supermercado puede que te sientas impaciente y pienses que la persona frente a ti es desorganizada o grosera. Rápidamente, invierte tu juicio y pregúntate: “¿Es esto verdad para conmigo también? ¿Soy grosera? ¿Soy grosera a veces, con otros o conmigo misma?
¿Estoy siendo grosera en mi interior al pensar que ellos lo son?”

Este ejercicio retira tu atención de “el otro” y la coloca en ti. El perdón surge natural-mente. El adjudicarle la culpa o el juicio a otro te vuelve impotente para cambiar tu experiencia; el asumir responsabilidad por tus creencias y juicios te da el poder de cambiarlos.

Recuerda, más allá de la apariencia de quienquiera que sea el que estés mirando, se encuentra siempre Dios disfrazado, parado frente a ti para que puedas conocerte. El invertir los conceptos permite el completo perdón. El perdón conduce a la conciencia de uno mismo y reestablece la integridad personal.

2. Las tres clases de asuntos

Observa, cuando te sientes herido, que estás mentalmente fuera de tu propio asunto. Si no estás seguro, detente y pregúntate: “Mentalmente, ¿En el asunto de quién estoy?” Sólo existen tres clases de asuntos en el universo: los míos, los tuyos y los de Dios. ¿De quién es asunto si ocurre un terremoto? De Dios. ¿De quién es asunto si el césped de tu vecino está horrible? Es asunto de tu vecino. ¿De quién es asunto si estás enfadado con tu vecino porque su césped está horrible? Es asunto tuyo. La vida es simple, es interna.

Cuenta, en intervalos de cinco minutos, cuántas veces estás, mentalmente, en un asunto ajeno. Nota cuando das un consejo que no se te ha pedido u ofreces tu opinión sobre algo (en voz alta o en silencio). Pregúntate: “¿Estoy en el asunto de otro? ¿Me pidieron ese consejo?” Y, aún más importante, “¿Puedo tomar este consejo que estoy dando y aplicarlo a mi propia vida?”


3. Estar en el asunto de nadie

Luego de trabajar con la práctica de estar fuera de los asuntos ajenos, trata de estar, incluso, fuera de tu propio asunto. Toma con ligereza cualquier cosa que pienses que sabes sobre ti mismo. “Estoy contenida dentro de este cuerpo físico. ¿Es verdad esto? ¿Puedo saber, absolutamente, que es verdad? ¿Qué gano con aferrarme a este pensamiento?” Existe una creencia generalizada de que somos nuestros cuerpos, y de que moriremos. “¿Quién sería yo sin ese pensamiento?”

4. “Desentenderte” de tu cuerpo / tu historia

Al hablar sobre ti, trata, por un período de tiempo, de hablar en tercera persona, en vez de referirte al “yo” o a “mí”. En lugar de decir, “Voy a almorzar”, di, “Ella va a almorzar”, (refiriéndote a ti), o “Esta va a almorzar”. Haz esto con un amigo por una hora, una tarde o un día entero. Elimina el uso de todo pronombre personal (yo, mí, nosotros). Refiérete a ti y al otro en tercera persona. Por ejemplo, “¿Cómo está ése hoy? ¿Quiere ir al parque?” Experimenta las historias, las preferencias y el cuerpo que crees que eres de manera impersonal.

5. Hablar en tiempo presente

Hazte consciente de cuán a menudo tu conversación se enfoca en el pasado o en el futuro. Date cuenta de los verbos que usas: era, hizo, harán, etc. Hablar del pasado es redespertarlo y recrearlo enteramente en el presente, aún si sólo en nuestras mentes, y perdemos lo que está presente para nosotros ahora. Hablar del futuro es crear y vivir una fantasía. Si quieres sentir miedo, piensa en el futuro. Si quieres sentir vergüenza y culpa, piensa en el pasado.

6. Lavar los platos

“Lavar los platos” es la práctica de aprender a amar la acción que está, en este momento, frente a ti. Tu voz interior o intuición te guía, durante todo el día, para hacer cosas sencillas, como lavar los platos, conducir al trabajo o barrer el suelo. Permite la santidad de la simplicidad. Escuchar tu voz interior y luego actuar conforme sus sugerencias, con entera confianza, crea una vida más agraciada, libre de esfuerzo y milagrosa.

7. Escuchar la voz de tu cuerpo

El cuerpo es la voz de tu mente, y te habla por medio de movimientos que se manifiestan en contracciones musculares tales como tirones repentinos, punzadas, cosquilleo y tensión, para mencionar algunos. Hazte consciente de cuán a menudo te alejas de la paz o la calma. Practica la quietud y permite que tu cuerpo te hable de dónde tu mente se contrae, sin importar lo sutil que pueda ser la contracción. Cuando notes alguna sensación, investiga internamente, “¿Qué situación o pensamiento estrecho está provocando esta sensación física? ¿Estoy fuera de alineamiento con mi integridad en esta circunstancia? Si es así, ¿Dónde? ¿Estoy dispuesto a soltar esta creencia o pensamiento que le causa a mi cuerpo esta contracción?” Escucha y permite que las respuestas te guíen, y regresa a la paz y a la claridad internas.

8. Realizar un reportaje de uno mismo

Este ejercicio puede ayudar a sanar el miedo y el terror. Practica reportarte eventos como si la circunstancia en que te encuentras fuera, en realidad, un reportaje noticioso y tú fueras el periodista. Describe exactamente lo que te rodea y lo que acontece en la “escena” en ese preciso momento. El miedo es siempre el resultado de proyectar una re-creación del pasado al presente, o al futuro. Si te encuentras temeroso, encuentra cuál es la creencia de fondo e investiga: “¿Es verdad que tengo necesidad de sentir miedo en esta situación? ¿Qué es lo que realmente está ocurriendo, físicamente, ahora mismo? ¿Dónde está mi cuerpo (manos, brazos, pies, piernas, cabeza)? ¿Qué observo (árboles, paredes, ventanas, cielo)?”

Despersonalizar nuestras historias nos da una oportunidad para mirar las circunstancias de manera más objetiva y elegir nuestras respuestas a lo que nos brinda la vida. Vivir en nuestras mentes, creyendo nuestros pensamientos falsos, es un buen modo de asustarnos de muerte, cosa que puede manifestarse en forma de envejecimiento, cáncer, degeneración, alta presión sanguínea, etc.

9. Escuchar literalmente

Practica escuchar a otros en el sentido más literal, creyendo exactamente lo que dicen, y haciendo el máximo por resistir caer en tus propias interpretaciones acerca de la información que comparten contigo.

Por ejemplo, alguien elogia tu hermosura y tú lo interpretas como una implicación de que esa persona tiene motivos ulteriores. Nuestras interpretaciones de lo que escuchamos decir a la gente son, a menudo, más dolorosas o atemorizantes de lo que la gente dice en realidad. Podemos herirnos a nosotros mismos con nuestras interpretaciones erróneas y nuestro pensar por los demás. Intenta confiar en que lo que otros dicen es exactamente lo que quieren decir, ni más ni menos. Escucha a la gente. Atrápate cuando quieras completar una aseveración por alguien, ya sea en voz alta o en tu mente. Escucha. Puede ser sorprendente escuchar lo que surge cuando permitimos a otros completar sus pensamientos sin interrupción. Cuando estamos ocupados pensando que sabemos lo que ellos están a punto de decir, nos estamos perdiendo lo que, en realidad, están diciendo.

Puede que quieras considerar estas preguntas: “¿Qué puede ser amenazado si escucho y oigo literalmente? ¿Interrumpo porque, realmente, no quiero saber lo que ellos tienen que decir? ¿Interrumpo para convencerlos de que yo sé más que ellos? ¿Estoy intentando presentar una imagen de auto-confianza y control? ¿Quién sería yo sin la necesidad de poseer estas cualidades? ¿Hay tras esto el temor a parecer tonto? ¿Me abandonarían las personas si yo las escuchara literalmente y no me involucrara más en juegos de manipulación?

10. Hablar honesta y literalmente

Habla literalmente. Di lo que tienes intención de decir sin justificarte, sin el deseo de manipular, y sin importarte cómo pueden otros interpretar tus palabras. Practica el no ser cuidadoso. Experimenta la libertad que esto brinda.

11. Observa el drama

Imagínate en un balcón de teatro, mirando tu drama favorito acerca de ti mismo y lo que te incomoda. Observa la historia abajo, en el escenario. Date cuenta de que has visto esta representación cientos, tal vez miles de veces. Observa el drama hasta que encuentres que te estás aburriendo. Los actores están teniendo que exagerar sus partes para mantener tu atención. Nota cuando admites tu aburrimiento, te levantas del asiento, abandonas el balcón y sales del teatro al exterior. Sabes que siempre puedes regresar. ¿Quién serías tú sin tu historia?

12. Ver una segunda versión del drama

Escribe tu historia desde los ojos y la mente de otro. Escribe tantas versiones y desenlaces diferentes como desees. Date cuenta de lo que notas.

13. Ejercitar la polaridad

Si te observas inmerso en un pensamiento negativo, practica ir al extremo opuesto o polaridad positiva. Cuando te atrapes regresando a la negatividad, elige de nuevo regresar a la polaridad positiva y sé presente con tu elección consciente; siente la verdad de ésta. Sólo existe el amor, y lo que no parece ser amor, es un clamor de amor, disfrazado. Es tu derecho de nacimiento vivir en la polaridad positiva del amor y la verdad.

14. El proceso de amarse a uno mismo

Haz una lista de todo lo que amas sobre alguien y compártelo con esa persona. Luego, aplica a ti mismo todo lo que hay en la lista. Puede que reconozcas que aquello que amas en otro es también verdad con respecto a ti. Permite entonces que la plenitud de esto sea expresada en tu vida.


15. Actuar con honestidad

Practica moverte y responder honestamente. Ríe, llora, grita y habla como sea auténtico para ti a cada momento. Sé un niño otra vez; actúa en completa integridad con tus sentimientos. No dejes que las creencias comprometan tu integridad. Por ejemplo, intenta abandonar un salón con honestidad, sin manipular a los que allí permanecen con una excusa cortés. Vive tu verdad sin dar explicaciones.

16. Pedir lo que quieres / darte lo que quieres

Pide lo que quieres, aún cuando pueda parecerte atrevido o bochornoso. La gente no sabe lo que quieres hasta que se lo pides. El acto de pedir es una validación de la conciencia de que mereces tener lo que deseas. Si otros no pueden o no quieren acomodarse a tus reclamos, dátelo tú mismo.

17. Conciencia de ti mismo

Reconoce que el que está frente a ti eres tú. Más allá de todas las apariencias y personalidades está la esencia de la bondad, que eres tú. Recordar tu presencia en todas las formas te trae inmediatamente al momento presente, maravillado de la plenitud que existe ahí. La persona ante ti será una oportunidad para conocerte a ti mismo. El corazón se desborda en amor y gratitud, mientras dice con humildad: “Claro, esta persona o situación está aquí, frente a mí, para que pueda aprender quién soy”.

18. Gratitud a uno mismo

Sólo por veinticuatro horas, deja de mirar fuera de ti para obtener validación. Del otro lado de esto, te conviertes en la experiencia de la gratitud.

19. El espejo de la vanidad

Si quieres ver quien no eres, mírate al espejo. Usa el espejo solamente una vez al día. ¿Quién serías sin tu espejo?

20. Mas allá de la justificación

Comienza a notar cuán a menudo te explicas o te justificas a ti mismo, tus palabras, acciones, decisiones, etc. ¿A quién estás tratando de convencer? ¿Cuál es la historia que estás tratando de perpetuar? Hazte consciente del uso de la palabra “porque” o “pero” cuando hablas. Detén la oración inmediatamente. Empieza de nuevo. La justificación es un intento de manipular a otra persona; elige aquietarte y saber.


21. El regalo de la crítica

La crítica es una increible oportunidad para crecer. He aquí algunos pasos sobre cómo recibir la crítica y beneficiarte de ella. Cuando alguien te dice que estás “equivocado”, eres “terrible”, “torpe”, etc., dile a la persona, ya sea en tu mente o en voz alta: “Gracias”. Este pensamiento te coloca inmediatamente en un espacio en el cual puedes estar dispuesto a escuchar y a usar la información de manera beneficiosa para ti.

Luego de la crítica, pregúntate: “¿Me siento herido?” Si la respuesta es “sí”, entiende que, en algún lugar dentro de ti, tú también crees la crítica que te hicieron. Saber esto te da la oportunidad de sanar esa parte de ti que te parece inaceptable.

Si quieres cesar de ser vulnerable a la crítica, sánate de ésta. Aquí reside el poder definitivo para soltar cada concepto. Ser invulnerable significa que ya no puedes ser manipulado, porque no hay lugar en ti donde pueda alojarse la crítica. Esto es libertad.

7/12/08

Seducción y comunicación no verbal

Generalmente nuestro comportamiento pasa desapercibido para nosotros mismos a la hora de seducir. Esto se debe al empleo de la comunicación no verbal, una manera de comunicarnos a la que no solemos prestarle demasiada atención y que sin embargo es las más importante.

En el proceso de seduccón, nuestro cuerpo responde de diferentes maneras: como el brillo en la mirada, la dilatación de la pupila, la piel coloreada, el enderezamiento del cuerpo, incluso puede
cambiar el olor corporal y la textura del pelo. Todos estos gestos y signos suelen darse inconscientemente.

No es igual en hombres mujeres, una mujer probablemente se arreglará el cabello, cruzará sus piernas, o inclinará la cabeza al intentar seducir, mientras que el hombre mostrará su masculinidad poniéndose erguido, con ciertadureza en sus gestos.

Nuestro cuerpo habla, expresa sensaciones, pensamientos, intenciones. Y habla más allá de nuestra propia voluntad, manifiesta nuestra intimidad.

Se trata de una comunicación auto reveladora en la que se exteriorizan aspectos propios como son: pensamientos, sentimientos, emociones y deseos.

El proceso de seducción no tiene necesariamente una connotación sexual, sino que se emplea en varios ámbitos de la vida: con amigos, en el trabajo, con los hijos, y claro está, también con la pareja.

Por eso, a la hora de seducir es necesario conocerse uno mismo, con las aptitudes y limitaciones de nuestro propio yo, reflexionando sobre la propia seducción, sin frenarla, sino encauzándola como un proceso más del hecho de ser uno mismo.



30/11/08

Siete Frases de Oro

Éstas son siete frases muy comunes, aunque no siempre las utilizamos.
No darlas por obvias y decirlas abiertamente a las personas que nos importan fortalecerán las relaciones, generando confianza y mejorando la comunicación.

Ahí van:

1. Te amo: Ningún ser humano puede sentirse realmente feliz hasta escuchar que alguien le diga "te amo". Atrévete a decirlo a la otra persona, a tu cónyuge, a tus padres, a tus hermanos, a tus hijos, a los miembros de tu comunidad, si es que nunca lo has hecho, haz la prueba y verás el resultado.

2. ¡Te admiro!: Cada miembro tiene alguna cualidad o habilidad que merece reconocimiento. Todos, en algún momento, sentimos la necesidad de que se nos reconozca algún logro o meta alcanzada. ¿Cuándo fue la última vez que le dijiste esto a alguien?

3. ¡Gracias!: Una necesidad básica del ser humano es la de ser apreciado. No hay mejor forma de decir a una persona que es importante lo que hace por nosotros, que expresarle un "¡gracias!", no en forma mecánica sino con pleno calor humano.

4. Perdóname, me equivoqué... Decir esto no es tan fácil, sin embargo, cuando cometas un error que ofenda o perjudique a otras personas, aprende a decir con madurez: "perdóname, me equivoqué".

5. Ayúdame, te necesito: Cuando no podemos o no queremos admitir o expresar nuestra fragilidad o necesidad de otros, estamos en un grave problema. No te reprimas. ¡pide ayuda!, que también son muy importantes las palabras.

6. ¡Te escucho... háblame de ti! ¿Cuántas veces le has dicho a alguien: "a ver háblame, qué te pasa?". Tal vez muchos problemas y malos entendidos se resolverían si tan solo escuchásemos lo que nos tratan de decir.

7. Eres especial!!! Es importante hacerles saber a las personas lo que significan para ti.

Intenta poner en práctica estas siete simples y poderosas frases, notarás los cambios...